Surrealismo: ¿Qué es el Surrealismo? Características, Imágenes, Definición y Concepto de Surrealismo

Surrealismo

Surrealismo. Movimiento artístico y literario surgido en Francia a partir del Dadaísmo, en el primer cuarto del siglo XX en torno a la personalidad del poeta André Breton. Buscaba descubrir una "verdad", con escrituras automáticas, sin correcciones racionales, utilizando imágenes para expresar sus emociones, pero que nunca seguían un razonamiento lógico.

Origen del término. Los términos surrealismo y surrealista proceden de Guillaume Apollinaire, quien los acuñó en 1917.

Etimología. En francés: surréalisme; [sur sobre, por encima] más réalisme [realismo]) o superrealismo.

Concepto de Surrealismo

El surrealismo surgió en Francia, como evolución del dadaísmo, hacia una construcción de la realidad, desde los sueños, con influencia del psicoanálisis freudiano, siendo llamado este movimiento, surrealismo, con el significado de colocarse más allá de lo real, en laasociación inconciente de la realidad; por el poeta francés y dadaísta, Guillaume Apollinaire en el año 1917, cuando estrenó su obra teatral a la que él mismo calificó como un drama surrealista.

El poeta André Breton (1896-1966) es considerado el padre de este movimiento, autor del "Manifiesto surrealista" en 1924, preconizando un pensamiento libre, sin las ataduras del raciocinio, de lo moral o de lo estético, regidos por el automatismo, como si se tratara de representar los sueños.

Con respecto a la libertad de pensamiento y de expresión de las ideas:

Papa Gregorio XVI, Mirari vos (# 15), 15 de agosto de 1832: "Debemos también tratar en este lugar de la libertad de imprenta, nunca suficientemente condenada, si por tal se entiende el derecho de dar a la luz pública toda clase de escritos; libertad, por muchos deseada y promovida. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar qué monstruos de doctrina, o mejor dicho, qué sinnúmero de errores nos rodea, diseminándose por todas partes, en innumerables libros, folletos y artículos que, si son insignificantes por su extensión, no lo son ciertamente por la malicia que encierran."

Papa León XIII, Libertas, (# 42), 20 de junio de 1888: "De lo dicho se sigue que no es lícito de ninguna manera pedir, defender, conceder la libertad de pensamiento, de prensa, de enseñanza, ni tampoco la de cultos, como otros tantos derechos correspondientes al hombre por naturaleza."

Papa León XIII, Inmortale Dei, (# 34), 1 de noviembre de 1885: "Así Gregorio XVI, en su Carta Encíclica que comienza Mirari Vos, del 15 de Agosto de 1832 condena en gravísimos términos lo que entonces ya se propalaba: que en materia de culto divino no había necesidad de escoger, que cada cual es libre de opinar sobre la religión lo que le plazca, que el juez de cada uno es únicamente su propia conciencia, que, además, cada cual puede publicar lo que se le antoje y que igualmente es lícito maquinar cambios políticos."

El surrealismo nació en la poesía y luego se extendió a la pintura y a la escultura, como una consecuencia de aquella, extendiéndose a lo político a partir de 1925, identificándose con la ideología comunista. Nacido en París, logró formar grupos en Bélgica, Suiza, Inglaterra y Checoslovaquia.

Francis Picabia (1879-1953) luego de incursionar en el postimpresionismo, en el fauvismo, en el cubismo y descollar en el dadaísmo, se unió al surrealismo. Sin embargo, Breton en su "Segundo Manifiesto Surrealista" de 1929, lo condenó por no pertenecer a la ideología comunista.

En pintura se destacó Max Ernst (1891-1976) donde la fantasía es representada de modo tan convincente que aparece como real.

El español Joan Miró (1893-1983) pintó en símbolos y garabatos, un universo personal, producto de su fecunda imaginación. Obras: "El carnaval del arlequín" (1925) e "Interior holandés" (1928) entre otras.

El más popular fue Salvador Dalí (1904-1989) con imágenes oníricas de significados variados: "La persistencia de la memoria" de 1931, también conocido como "Los relojes blandos" por la incorporación de relojes deformados al paisaje de un atardecer en la playa, dan la impresión de la subjetividad del tiempo y del espacio.

Definición de Surrealismo

Movimiento literario y artístico surgido en París a principios del siglo XX, como respuesta al excesivo racionalismo en el arte. El Manifiesto surrealista de André Breton (1896-1966) alentaba a los artistas y escritores a liberarse del pensamiento lógico y exaltar lo subconciente y lo onírico, Se puede considerar a Guillaume Apollinaire (Roma, 1880-1918) precursor de esta corriente literaria.

Considerado uno de los estilos artísticos más representativos del siglo XX, el surrealismo surgió en la década de 1920 como parte del avance de las vanguardias artísticas que buscaban representar ideales diferentes a los academicistas, quebrando las leyes de la pintura tradicional y logrando por tanto, llamar la atención del espectador de manera directa. En el caso del surrealismo, se puede señalar la presencia de imágenes no realistas y en muchos casos ni siquiera figurativas, que tenían como objetivo seguir los designios de los sentimientos más que los de la razón.

Tal como lo dice su nombre, el surrealismo como vanguardia artística se caracterizó por representar aquello que se observaba en la realidad de manera irreal, absurda o fantástica. En muchos casos, los cuadros surrealistas no son el producto de la realidad si no de los sueños y de las ideas no racionales que el artista poseía en su mente al momento de realizar la obra. Las obras no poseen una linealidad gráfica, los espacios están usualmente quebrados, las proporciones de las figuras no son reales y los colores muchas veces están invertidos.

El contexto sociopolítico de la época sin duda se relaciona con el desarrollo de esta vanguardia artística ya que la misma se insertó en un período histórico de crisis generalizada causada por la guerra y por las diferentes complicaciones económicas y sociales. Esta realidad de desesperanza, temor y desorden tuvo en el surrealismo uno de sus representantes más claros al mostrar estos artistas una realidad diferente, alterada y en muchos casos caótica.

Sin embargo, el surrealismo no fue simplemente un grupo de artistas que buscaban representar la realidad de manera diferente. Gracias al trabajo del francés André Breton, el movimiento se expandió a gran parte de Europa y lo hizo especialmente a nivel filosófico y teórico, llegando a establecer lo que ellos mismos llamaban "la Revolución Surrealista" o la total ausencia de pensamiento lógico y racional.

Entre los artistas más importantes del surrealismo se deben mencionar sin dudas a Salvador Dalí, René Magritte, Man Ray, Joan Miró, Paul Klee y muchos otros cuyas obras son inigualables en su estilo único, desafiante y profundamente poético.

¿Qué es el Surrealismo? Características del Surrealismo

"Puro automatismo psíquico por el cual se intenta expresar, verbalmente, por escrito o de cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento, en ausencia de cualquier control ejercido por la razón, al margen de toda preocupación estética o moral."

Así lo definía Breton en el Primer Manifiesto, de 1924.

El término se refiere a un movimiento artístico y literario que nace a principios del siglo veinte, aunque siempre hay personas que encuentran muchos antecedentes, sobre todo en la era del arte barroco. En español se debería escribir como "superrealismo" pero la palabra de origen francés "surrealismo" está bien aceptada. André Breton define el movimiento como "Automatismo psíquico, mediante el cual se propone expresar verbalmente, por escrito o de otra manera, el funcionamiento real del pensamiento, en ausencia de toda vigilancia ejercida por la razón, fuera de toda preocupación estética o moral".

Con respecto a la "ausencia de toda vigilancia ejercida por la razón"...

Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, Parte II-II, Cuestión 150: "Este tercero es el que incurre en embriaguez, porque las materias morales se especifican, no por aquello que sucede accidentalmente y sin intención, sino por lo que se busca intencionadamente. Así tomada, la embriaguez es pecado mortal, porque en este caso el hombre se priva conscientemente del uso de su razón, que le hace practicar la virtud y apartarse del pecado. Peca, pues, mortalmente porque se pone en peligro de pecar. En efecto, San Ambrosio dice en su obra De Patriarchis: 'Decimos que hay que evitar la embriaguez porque en dicho estado no podemos evitar los pecados, ya que lo que evitamos estando sobrios lo cometemos sin darnos cuenta cuando estamos borrachos.' Luego la embriaguez es, en sí misma, pecado mortal."

Es, pues, la teoría de lo irracional, de lo inconsciente en el arte y en la vida, liberado de condicionamientos sociales. Y no se trata de un movimiento artístico con un estilo determinado -difícilmente puede coincidir el inconsciente de dos personas-, sino de una actitud entre la vida, la sociedad, el arte y el hombre. Una actitud crítica pero también constructiva. A diferencia del nihilismo dada, los surrealistas confían en la posibilidad de cambiar todo eso -la vida, la sociedad, el arte y el hombre- por medio de la revolución. Al no ser un movimiento con unidad de estilo, todos valen; y un repaso por los nombres de los que participaron en la primera exposición, los que Breton cita en el Primer Manifiesto o los que se fueron incorporando a través de los años, lo deja claro.

Es imposible pensar en la posibilidad del surrealismo sin las investigaciones de Freud sobre el sueño y el subconsciente. Su descubrimiento de la importancia del sueño, frente al desprecio tradicional por todo lo que no fuera la vigilia -dominada por la omnipotente razón-, fascinaron a Breton, aunque Freud nunca acabó de entusiasmarse con los surrealistas, como le escribió al líder en una carta: "Aunque reciba tantos testimonios del interés que usted y sus amigos prestan a mis investigaciones, yo mismo no soy capaz de comprender qué es ni lo que quiere el surrealismo. Puede ser que yo no esté hecho para comprenderlo, yo que estoy tan alejado del arte".

"El surrealismo -escribía Breton en el Primer Manifiesto- se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación descuidadas hasta ahora, en la omnipotencia del sueño y en el libre ejercicio del pensamiento". Freud había descubierto que el inconsciente funciona por medio de imágenes, con lo que abría un campo inmenso al arte, que funciona también con imágenes y que aparece, por tanto, como el medio más indicado para visualizar los contenidos del inconsciente. A partir de ese momento ya no sólo la literatura estaba en la base del surrealismo, y algunas imágenes causaron un impacto fuerte en los surrealistas, tanto escritores como pintores. El cerebro del niño, de Chirico, expuesto en la galería de Paul Guillaume en torno al año veinte, subyugó a Breton y a Tanguy por separado, antes de conocerse y antes de ser surrealistas.

La razón, piensan los surrealistas, puede dar lugar a la ciencia, pero sólo el inconsciente puede dar lugar al arte. Porque la conciencia es el territorio de lo diferenciado, de lo objetivo, mientras el inconsciente es el territorio de lo indiferenciado, de la fusión del ser humano con la realidad. Se trata entonces de dejar al inconsciente que saque a la superficie lo más profundo -lo censurado- y que llegue hasta sus últimas consecuencias, hasta que el artista se convierta en un mero espectador que presencia cómo se va formando su obra, como explicaron Max Ernst y Miró, y como había dicho Paul Klee. Se logra con esto una eliminación total de las barreras de la costumbre, el buen gusto, la moral y la destreza en el oficio y se busca un equivalente plástico de la escritura automática. Fueron precisamente estos dos, Miró y Ernst, junto con Masson, los que mejor lograron llevar el automatismo psíquico a la pintura, creando un lenguaje muy personal. Para ellos el acto de pintar es surrealista, independientemente de los resultados. No se planifica previamente qué obra se va a hacer o cómo se va a hacer; no hay ideas preconcebidas ni control sobre lo que se va realizando. De ahí que la mayor parte de las veces los resultados linden con la abstracción.

Pero el surrealismo era muy abierto en sus opciones plásticas y lo mismo que admitía estas imágenes casi abstractas, o escasamente figurativas, abría otra posibilidad, apoyada en la pintura tradicional, incluso académica, basada en la perspectiva renacentista y en todas las convenciones de la representación clásica. Se trataba de pintar los sueños, poniendo al servicio de esta pintura todo el bagaje de la pintura académica. Dalí lleva a sus últimas consecuencias este sistema de representación con sus fotografías de sueños pintadas a mano y Magritte se mueve por un camino muy semejante.

En los sueños, las personas, las cosas y los lugares se confunden, tienen más de un sentido, remiten a más de un lugar, objeto o persona, y aparecen unidas por relaciones aparentemente absurdas, incomprensibles desde la conciencia. Esa extraña confusión y esas relaciones misteriosas son las que los surrealistas llevan al lienzo, al papel o a los objetos, ilustrando estados del inconsciente. Pero controlando, ahora sí, plenamente con la razón el proceso de realización de la obra, porque el fin -mostrar una visión interior irracional, un sueño- justifica los medios -el férreo control racional y técnico del proceso-. Si para Miró y Ernst el acto de pintar era un acto surrealista, por irracional, incontrolado, azaroso, etc., Magritte y Dalí lo que hacen es surrealizar la imagen.

"Quizá haya llegado el momento en que la imaginación esté próxima a volver a ejercer los derechos que le corresponden. Si las profundidades de nuestro espíritu ocultan extrañas fuerzas capaces de aumentar aquellas que se advierten en la superficie, o de luchar victoriosamente contra ellas, es del mayor interés captar esas fuerzas; captarlas ante todo para, a continuación, someterlas al dominio de nuestra razón si es que resulta procedente", escribía Breton en el Primer Manifiesto.

Con respecto a la "ausencia de toda vigilancia ejercida por la razón" y a la libertad de pensamiento y de expresión de las ideas:

Papa Gregorio XVI, Mirari vos (# 15), 15 de agosto de 1832: "Debemos también tratar en este lugar de la libertad de imprenta, nunca suficientemente condenada, si por tal se entiende el derecho de dar a la luz pública toda clase de escritos; libertad, por muchos deseada y promovida. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar qué monstruos de doctrina, o mejor dicho, qué sinnúmero de errores nos rodea, diseminándose por todas partes, en innumerables libros, folletos y artículos que, si son insignificantes por su extensión, no lo son ciertamente por la malicia que encierran."

Papa León XIII, Libertas, (# 42), 20 de junio de 1888: "De lo dicho se sigue que no es lícito de ninguna manera pedir, defender, conceder la libertad de pensamiento, de prensa, de enseñanza, ni tampoco la de cultos, como otros tantos derechos correspondientes al hombre por naturaleza."

Papa León XIII, Inmortale Dei, (# 34), 1 de noviembre de 1885: "Así Gregorio XVI, en su Carta Encíclica que comienza Mirari Vos, del 15 de Agosto de 1832 condena en gravísimos términos lo que entonces ya se propalaba: que en materia de culto divino no había necesidad de escoger, que cada cual es libre de opinar sobre la religión lo que le plazca, que el juez de cada uno es únicamente su propia conciencia, que, además, cada cual puede publicar lo que se le antoje y que igualmente es lícito maquinar cambios políticos."

Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, Parte II-II, Cuestión 150: "Este tercero es el que incurre en embriaguez, porque las materias morales se especifican, no por aquello que sucede accidentalmente y sin intención, sino por lo que se busca intencionadamente. Así tomada, la embriaguez es pecado mortal, porque en este caso el hombre se priva conscientemente del uso de su razón, que le hace practicar la virtud y apartarse del pecado. Peca, pues, mortalmente porque se pone en peligro de pecar. En efecto, San Ambrosio dice en su obra De Patriarchis: 'Decimos que hay que evitar la embriaguez porque en dicho estado no podemos evitar los pecados, ya que lo que evitamos estando sobrios lo cometemos sin darnos cuenta cuando estamos borrachos.' Luego la embriaguez es, en sí misma, pecado mortal."

Surrealismo Características

El Surrealismo creía en la existencia de otra realidad y en el pensamiento libre. Plasmó un mundo absurdo, ilógico, donde la razón no puede dominar al subconsciente. Tomó del Dadaísmo, la importancia del azar y la rebeldía, pero rechazó su carácter negativo y destructivo. Posteriormente buscó inspiración en el inconsciente, la imaginación, el método de la escritura automática y el estudio de las teorías del psicoanálisis de Freud.

Joan Miró. Escultura mujer y pájaro en el Parque de Joan Miró de Barcelona. 1982.   René Magritte. El Hijo del Hombre, 1964.   René Magritte. The Blank Check, 1965.

En la literatura generó una revolución en el lenguaje y la aportación de nuevas técnicas de composición.

En 1928 Breton escribió El surrealismo y la pintura, donde explica sobre el inconciente, la realidad, los deseos y los sueños, y como el Surrealismo propone trasladar esas imágenes al mundo del arte, por medio de una asociación mental libre que no presta atención a la razón o la conciencia. Eligiendo como método el automatismo.

Pronto se distinguieron dos modos de hacer arte surrealista:

- Una que defendía el automatismo, donde se encontraban los surrealistas abstractos como Joan Miró y André Masson, quienes creaban universos figurativos propios. En el automatismo las ideas y las asociaciones de imágenes, surgen de manera rápida, espontánea, fluida, sin hacer caso para nada de la coherencia y el sentido.

- Y otra que creía que la figuración naturalista podía ser un recurso igual de válido. Donde los surrealistas figurativos como Salvador Dalí, René Magritte, Paul Delvaux, Estéfano Viu o Yves Tanguy, se interesaban por los sueños y el realismo "mágico".

René Magritte. El terapeuta, 1937.

Max Ernst y Pablo Alonso Herraiz trabajarán en los dos modos de manera simultánea.

Técnicas y métodos surrealistas:

- La fotografía, la cinematografía y la fabricación de objetos (tomadas del Dadaísmo).- El Collage y el ensamblaje de objetos incongruentes (también heredadas del Dadaísmo, de personajes como Marcel Duchamp).- El Forttage (dibujos logrados por el roce de superficies rugosas contra el papel o el lienzo).- Técnica del "Cadáver Exquisito" o la pintura automática (varios artistas dibujaban las distintas partes de una figura o de un texto sin ver el trabajo del anterior, logrando imágenes interesantes e ilógicas).- Automatismo (cualquier forma de expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control).- "Inspiración" en el pensamiento oculto y prohibido. "Sométanse, pues, a Dios. Resistan al diablo, y éste huirá de ustedes." - Santiago 4:7- Se interesaron además por el arte de los pueblos primitivos, el arte de los niños y de los dementes.- Preferencia por los títulos largos, equívocos, misteriosos.- Decalcomanía.- Grattage.

René Magritte. El Mago,1954.

Imágenes de la pintura surrealista:

- Formas abstractas o figurativas simbólicas que intentan plasmar las imágenes de la realidad más profunda del ser humano, el subconsciente y el mundo de los sueños.- Animación de lo inanimado- Aislamiento de fragmentos anatómicos- Elementos incongruentes- Metamorfosis- Máquinas fantásticas- Relaciones entre desnudos y maquinaria- Evocación del caos- Representación de autómatas, de espasmos y de perspectivas vacías-Realidades oníricas- Perspectivas vacías- Universos figurativos propios

Efesios 4:27- "No le den oportunidad al diablo."

Con respecto a la "Automatismo (cualquier forma de expresión en la que la mente no ejerza ningún tipo de control)"...

Santo Tomás de Aquino, Suma teológica, Parte II-II, Cuestión 150: "Este tercero es el que incurre en embriaguez, porque las materias morales se especifican, no por aquello que sucede accidentalmente y sin intención, sino por lo que se busca intencionadamente. Así tomada, la embriaguez es pecado mortal, porque en este caso el hombre se priva conscientemente del uso de su razón, que le hace practicar la virtud y apartarse del pecado. Peca, pues, mortalmente porque se pone en peligro de pecar. En efecto, San Ambrosio dice en su obra De Patriarchis: 'Decimos que hay que evitar la embriaguez porque en dicho estado no podemos evitar los pecados, ya que lo que evitamos estando sobrios lo cometemos sin darnos cuenta cuando estamos borrachos.' Luego la embriaguez es, en sí misma, pecado mortal."

www.Santificacion.Info
¡DVDs, Libros y Artículos Gratis!
FREE DVDs & VIDEOS
WATCH & DOWNLOAD ALL OUR DVDs & VIDEOS FOR FREE!